Crea tu propio cóctel

Ahora que tienes un bar preparado con todas las herramientas que necesitas y has probado unas cuantas recetas sencillas, estás listo para el siguiente paso en tu transformación en barman aficionado. Hoy vamos a ver tres estrategias para crear un cóctel propio.

El cambiazo
La primera estrategia seguramente te suena. Coge una receta que ya conozcas y cámbiale uno de los ingredientes. Por ejemplo, cambia el tequila del Paloma por un vodka con sabor a pomelo y prepara un Swedish Paloma. O cambia el ron que lleva un Mojito clásico por un poco de vodka con sabor a lima, para preparar un Vodka Mojito. Las posibilidades son prácticamente infinitas. Cambia uno de los ingredientes por otra cosa con un sabor similar y disfruta de una bebida (casi) nueva.

Infusiones
Este requiere un poco más de trabajo previo, pero el resultado compensa. Básicamente, al dar a los licores y siropes nuevos sabores, puedes transformar el sabor del cóctel original. Para descubrir más cosas sobre las infusiones, consulta nuestra guía sobre el almíbar.

La fórmula 2:1:1
Si no quieres solo cambiar una receta, sino crear una totalmente nueva, lo mejor es empezar con la fórmula 2:1:1. Puede que ya tengas una idea sobre qué poner en un cóctel, pero encontrar el equilibrio perfecto entre esos ingredientes puede ser complicado. De ahí la importancia de la fórmula 2:1:1.

Si alguna vez has preparado un Tom Collins, Vodka Sour o Sea Breeze, entonces ya has utilizado esta fórmula. Básicamente, la fórmula 2:1:1 es una proporción de ingredientes que siempre producirá una bebida perfectamente equilibrada. Para empezar, usa 2 partes del licor que prefieras, 1 parte de algo dulce y 1 parte de algo amargo. Prueba a preparar tu bebida favorita con esta fórmula primero y luego ajusta las proporciones a tus gustos personales.

¿No sabes por dónde empezar? ¡Estas 7 recetas te permiten experimentar a tu gusto!

Vídeo de ayuda

7 recetas para experimentar a tu gusto