Concentrado de Fresa

Si no encuentras concentrado de fresa en la tienda, puedes hacerlo en casa fácilmente. Pon unas fresas limpias, frescas o congeladas en una batidora o en una licuadora con un par de chorritos de zumo de limón y dos pizcas de azúcar. Bátelo hasta conseguir un concentrado suave y fino. Si se mantiene adecuadamente en el frigorífico, se conservará durante una semana.