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Agita un Martini

El Martini es todo un clásico que tiene sus orígenes en el siglo XIX.

Sin embargo, no fue hasta los años 60 cuando el Martini se convirtió en el símbolo internacional de clase, sofisticación y estilo que es. Con apenas tres palabras, “Mezclado, no agitado”, el Martini pasó a asociarse de inmediato a uno de los tipos con más carisma de la pantalla: James Bond. Y, aunque no nos atreveríamos a cuestionar a ningún agente secreto internacional, no podemos evitar comentar que un purista de los cócteles no mezclaría su Martini, ya que así solo lograría rebajar el licor y diluir la bebida.

Al Vodka Martini hay que tratarlo con verdadero mimo.