Fiesta en la azotea

Una fiesta en la azotea ofrece opciones (y diversión) ilimitadas.

Ser un urbanita significa entender que los rascacielos son nuestros árboles y los aparcamientos al aire libre, nuestros claros en el bosque. El cielo es el mismo para todos y bailar al atardecer con un Dominican Sunrise en la mano siempre es una experiencia única. Sacar a la terraza algún mueble de casa siempre aporta un toque de libertad.

Además, presta atención a cómo iluminas la fiesta. Las guirnaldas de luz son perfectas para ocasiones como estas y aportan mucho ambiente. ¡A por una fiesta única!

Manual de instrucciones

Si no hay música, no es una fiesta. Asegúrate de que hay un enchufe cerca. Los alargadores son fundamentales. También sirven las baterías, pero son más caras.

Que la fiesta no lo invada todo. Asegúrate de que los invitados no acaben tanto dentro como fuera de la casa: la diversión tiene que estar en el exterior.