Visto un Collins, vistos todos...

Lo hemos dicho antes y no nos cansaremos de decirlo: la clave está en las proporciones. El Tom Collins original se hacía con ginebra Old Tom, azúcar, zumo de limón y agua de soda. Nuestra versión propone 3 partes de ABSOLUT VODKA, 2 partes de zumo de limón, 1 parte de sirope simple y 1 tira de piel de limón. Vierte la mezcla sobre una cama de hielo en un vaso highball.

¡Como tú prefieras! Cambia la bebida espirituosa básica, endúlzala con miel (en lugar de con sirope simple), rellena con una soda de sabor (en lugar de con agua de soda) o añádele frutos rojos congelados. De uno en uno o todo a la vez… Y, por supuesto, cualquiera de nuestros sabores será la base perfecta para un Collins clásico. A continuación, hemos creado un par de versiones que podrían serviros de inspiración a ti y a tus amigos. Échales un vistazo.

A lo largo de la historia, son muy pocas las bebidas que presentan un origen tan incierto como el Tom Collins (o John Collins, como algunos historiadores de la coctelería afirman que solía llamarse a esta bebida en Inglaterra a mediados del siglo XIX). La primera receta documentada de esta bebida figura en el legendario libro de Jerry Thomas, Guía para cocteleros, que data de 1876. Para entonces, había cambiado su nombre por el de Tom Collins, y nadie parece ya recordar por qué ni exactamente cuándo John se convirtió en Tom.

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