Un toque imaginativo incluso en las celebraciones más pequeñas

Cenas

La mejor bebida para entablar conversación es aquella que dice “¡Bienvenidos!” La finalidad principal de un aperitivo o cóctel previo consiste en despertar las papilas gustativas y estimular el apetito. Pero, además de eso, puede servir para impresionar, divertir y sorprender. Inspírate en la comida que tienes pensado servir, y quizás puedas complementarla con bebidas que sugieran el mismo tema. Por ejemplo, si vas a hacer una barbacoa o a servir comida mexicana, puedes empezar con un Gimlet o un Margarita. La elección de las bebidas es tan importante como la elección del plato principal. 

Y recuerda: ¡no tienes que complicarte demasiado! Muchas bebidas pueden preparase fácilmente con antelación. Mezcla los ingredientes en una jarra o garrafa y conserva esta última en la nevera. Cuando lleguen los invitados, solo tendrás que servir del modo indicado: agitar y batir, o simplemente verter sobre hielo o sobre un sugerente y divertido aderezo.

Las bebidas para después de las comidas, en ocasiones llamadas "digestivos", suelen ser más dulces y, por lo general, tienen más cuerpo. Para acabar la fiesta con auténtico estilo, prueba con un Black Russian, un Rusty Nail o un Espresso Martini.

Cóctel

Las fiestas "tipo cóctel" son extremadamente divertidas, y podrás divertirte aún más si, como anfitrión, te simplificas la vida. No te obsesiones con pasar la noche preparando cócteles: la fiesta necesitará de tu encanto y desparpajo, y no solo de tus dotes de barman. Piensa en una colección de, digamos, unos cuatro cócteles que puedas servir a tus invitados o que ellos mismos puedan prepararse fácilmente durante la velada.

La clave está en la variedad: por ejemplo, uno con contenido espirituoso notable, uno dulce, uno ácido, etc. Y no olvides incluir una alternativa sin alcohol que no sea simplemente soda; hay numerosas bebidas no alcohólicas que, aparte de deliciosas, son muy fáciles de preparar.

Preparación

A continuación desvelamos algunas reglas de oro de todo buen barman doméstico: Una bebida que no está lo suficientemente fría es equiparable a una comida insípida. Exprimir el zumo de limón al instante genera gran desorden y suciedad. Hervir agua y azúcar para hacer sirope no es buena idea cuando los invitados ya han llegado, pues estará pegajoso y conservará el calor durante mucho tiempo. Nunca hay suficiente hielo. Exprime los limones y haz el sirope simple con algo de antelación. En resumen, todo aquello que puedas preparar, cortar o exprimir con antelación te permitirá ser menos barman y más anfitrión.

Y, por último, aunque no menos importante (y aplicable a cualquier tipo de fiesta): asegúrate de servir siempre algo de comida. Aperitivos de cóctel o snacks... no tiene por qué ser algo complicado. Los estómagos vacíos y las bebidas alcohólicas son una combinación nefasta.

Añadir bebidas a la lista de la compra en función del número de invitados: